El amor en los tiempos del coronavirus

La pandemia me ha puesto por primera vez en mi vida cara a cara con la mortalidad humana, mejor dicho con la idea de la mortalidad propia.
Tener un conteo diario de la cantidad de gente que está muriendo nos pone frente a una realidad que preferimos ignorar hasta que llegue….por que eso si está claro, ese día va a llegar. Imaginarse que la gente que muere lo esta haciendo por falta de aire, es todavía mas impactante y crudo.
Para mí al menos, ha sido algo así como un despertar, me lleva a cuestionar aún mas, el sentido de lo que hacemos mientras estamos vivos. De que forma invertimos nuestro valioso tiempo, energía y alegría de vida.
Y por esas coincidencias, hoy murió mi viejo, es un día muy triste. En el caso de mi padre que padecía ya una larga enfermedad, lo único que yo pedía es que no lo pasara muy mal, que no sintiera terror…..terror a lo desconocido de le muerte. En momentos como estos, hablamos mas de la fé y nos aferramos y consolamos con la idea del cielo y de un mundo mejor.
Ahora puedo ver con mas claridad que su deseo de aventurar fuera de Chile durante mi infancia, abrió nuevos horizontes en mi vida. estoy muy agradecido por eso.
Llevo ya unos 37 años que debido a mi decision de dedicar mi vida al tenis y mi necesidad de viajar para poder desarrollar dicha actividad, me vi forzado a cortar el cordon umbilical con mi familia de origen, al comienzo fue sumamente difícil, me parecía injusto tener que vivir solo una situación tan compleja como lo es el tenis profesional. Sin embargo, la vida y el tiempo son unos excelentes maestros y sin darme cuenta me empecé a convertir en una persona más auto suficiente y aprendi a valerme solo. Las relaciones a la distancia cambian, los que se van cambian aún mas, el medio ambiente es implacable, y los que se quedan no te ven cambiar, en la memoria sigues siendo el mismo.
Mi padre fue un buen padre, no tengo deudas pendientes con el. Ayer unas horas antes de fallecer me mandó un mensaje de voz en el que decía “no más, estoy sufriendo mucho”. A mí me sonó a despedida, a como si estuviera tratando de decir, ‘si pudiera, no los dejaría solos”.
Ya no habrán más cortados juntos, cafoyos como le decía el, sin embargo el ritual de tomar un espresso siempre va a estar relacionado con él, eso queda y ahora lo entiendo porque este habito se arraigo en mí, es el vinculo emocional con un hombre fuerte que a su manera, siempre estuvo ahi. Y cuando me miro al espejo, lo veo en mí, cada vez nos parecemos más, es innegable que su DNA habita en mi. El que se iba de viaje normalmente era yo, ahora te fuiste tu. Buen viaje querido!
De alguna manera sin embargo, estoy muy curioso por tener la posibilidad de ver si es que los golpes que nos dan las crisis, nos van a traer cambios reales. Estos cambios tienen probablemente más que ver con la manera en que las personas vemos el mundo primeramente para que luego se reflejen en cambios a nivel politico, económico y social.
Para mi la vida siempre ha sido un misterio que tengo que tratar de entender, y cuando escribo esto me rio ya que lo mas probable es que no logre entenderlo. Tal vez no hay nada que entender solo atesorar lo que se vive, sumergirse en la experiencia de ser humano y nunca olvidar que somos mortales en esta tierra.
Jose Antonio Fernandez

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